Albergue para Refugiados, Hogar para la Justicia

A medida que la gente huye de su tierra natal en números masivos por todo el mundo, los Columbanos apoyan a sus iglesias locales donde quiera que estén y responden generosamente y con afecto a los recién llegados y extraños. Es una prioridad establecida para todos los sacerdotes Columbanos y laicos misioneros.

El padre Columbano Bill Morton comenzó a buscar una casa cerca del centro de El Paso en el 2005, una que podría servir como base para estudiantes universitarios y otros en sus viajes de servicio a la frontera entre México y EE.UU. El Sr. Rubén García, fundador de la Casa Anunciación—un refugio que ofrece hospitalidad a inmigrantes y refugiados desde los 70s—le dijo al padre Bill acerca de un viejo edificio de dos pisos a pocas puertas de distancia.

“El dueño tiene un equipo de pintores trabajando en el edificio”, le dijo. “Apuesto a que está pensando en venderlo”.

El Centro Misionero Columbano abrió sus puertas unos meses después—y equipos de carpinteros, plomeros, contratistas y electricistas ingresaron. Rompieron paredes y pusieron otras nuevas, añadieron una cocina y remendaron lo que aún se podía usar. Los pisos de un gimnasio de una escuela demolida fueron lijados, pintados e instalados en el primer piso. Las ventanas y puertas se pintaron y los accesorios antiguos se repararon en los baños. Muebles usados encontraron un nuevo hogar, pues fueron donados por oficinas o vendidos en mercados.

El misionero Columbano estadounidense, Dan Diamond, utilizó sus habilidades computacionales para diseñar la colocación de una nueva viga de soporte de madera para reemplazar un muro de carga en el primer piso, creando un gran espacio para presentaciones y conferencias multimedia. Después de la expulsión de palomas en el techo, los ventiladores de techo con la ayuda de persianas insuladas y estucado insulado en las paredes exteriores, mantuvieron la casa fresca durante el día en este clima árido.

Doce a dieciocho grupos por año usan el Centro Misionero Columbano como su base de operaciones. Pasan los días visitando la Casa Anunciación y cocinando al menos una comida para los aproximadamente 40 invitados que se quedan allí, escuchando presentaciones de las organizaciones de ayuda legal en la ciudad y viendo los proyectos de educación y salud que operan en las cercanías de Ciudad Juárez, México. Los rostros y las voces de aquellos que huyen de la pobreza y la violencia causan una profunda impresión en nuestros visitantes y les ayuda a aclarar cuestiones que no entendían en sus hogares y casas de estudio. La Experiencia de Concientización Fronteriza ayuda a moldear actitudes y abre las puertas a acciones de defensa y solidaridad para muchos participantes después. Algunos incluso se dedican a un año o más de trabajo en los mismos países de los que escucharon, o emprenden una carrera en organizaciones dedicadas a la justicia social y los refugiados. El Centro Misionero Columbano también creció para dar la bienvenida a grupos locales, buscando una infraestructura de apoyo, que refleje las prioridades de los sacerdotes Columbanos. Estas prioridades no solo enfatizan la dignidad y los derechos de los migrantes, sino también las necesidades urgentes para obtener estilos de vida ecológicamente sostenibles y el diálogo interreligioso. Después que llegó el padre Bob Mosher en el 2011 para reemplazar al padre Bill en la administración del Centro Misionero Columbano, él y la asistente administrativa, la Hermana Peggy Denawith de las Hermanas de la Caridad (con sede en Cincinnati) organizó reuniones y retiros de un día de Eco-El Paso, un grupo coordinador de organizaciones ecologistas y empresas de construcción. La Asociación de Energía Solar de El Paso también encontró un hogar allí, bajo los 22 paneles solares instalados en la azotea del edificio.

La Alianza Interreligiosa de El Paso y del sur de Nuevo México comenzó a operar en el 2011, utilizando el centro misionero para muchas de sus reuniones, y para un taller especial que informaba sobre el tema de disponibilidad y cuidado del agua. Invitados del Centro Islámico de El Paso presentaron charlas sobre el Ramadán. El Centro Misionero Columbano es el hogar del Ministerio de Jóvenes Adultos de El Paso, del Comité de Solidaridad de Migrantes Detenidos, y recientemente proporcionó espacio para movimientos “santuarios” de estudiantes universitarios de varias instituciones, organizados por “Education Not Deportation” (END) para apoyar los derechos de aquellos traídos a los EE.UU. cuando eran niños.

Refugiados, nuestro planeta descuidado y nuestros hermanos y hermanas de otras comunidades de fe, les queremos decir que los padres Columbanos y nuestros laicos misioneros han establecido un hogar en respuesta a estos “signos de los tiempos” que son nuestras nuevas áreas para la misión de Cristo hoy, que nos permiten ser instrumentos del propio trabajo de Dios de maneras especiales, aquí en el desierto.

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