AMÉRICA/GUATEMALA - Los obispos: el ya frágil estado de derecho está en peligro, es necesario...

Ciudad de Guatemala - "Una enorme preocupación y una gran indignación por los acontecimientos de los últimos días" fueron expresadas por los obispos de Guatemala en una declaración emitida ayer, 10 de enero y, firmada por el presidente de la Conferencia Episcopal de Guatemala, monseñor Gonzalo de Villa Vásquez, obispo de Sololá-Chimaltenango, y por el secretario general, monseñor Domingo Buezo Leiva, obispo de Izabal.

La tensión ha aumentado en Guatemala tras la decisión del presidente Jimmy Morales de expulsar a la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala , una decisión bloqueada por la Corte Constitucional. Mons. Álvaro Ramazzini, obispo de Huehuetenango, señaló que la medida de Morales "socava el estado de derecho y el respeto debido a las leyes del país... frena el proceso iniciado y las decisiones acordadas en los acuerdos de paz", incluyendo el desmantelamiento de los cuerpos criminales dentro del Estado y la lucha contra la corrupción y la impunidad.

"Estigmatizamos fuertemente el choque abierto entre el actual Gobierno de la República y otros órganos legítimamente constituidos del Estado -dice el texto recibido por la Agencia Fides-, un choque que pone en peligro el ya frágil estado de derecho en el país. Por ello, reafirmamos la necesidad de defender la primacía del Estado y el respeto a la ley, partiendo de la Constitución política de la República, como requisito fundamental para quienes ocupan cargos en los órganos de gobierno del Estado y para todos los ciudadanos. Los obispos, sin embargo, afirmaron que ven con alivio "las acciones coherentes con la ley emprendida por el Tribunal Constitucional, el órgano establecido para determinar la correcta interpretación de la Constitución de la República".

El Episcopado rechaza decididamente "la polarización que, llevada al extremo, degenera en violencia, con graves consecuencias para la paz social… de este modo se desvían las energías que deberían emplearse para resolver los graves problemas subyacentes del país, como la falta de atención a la salud, la educación, la desigualdad social, el desempleo, las migraciones, las personas afectadas por desastres naturales y la falta de respeto a los derechos humanos". Estos y muchos otros factores son perjudiciales para la calidad de vida de la mayoría de la población, "especialmente de los más pobres, que sobreviven en condiciones de vida deplorables", subrayaron.

También, citando el reciente discurso del papa Francisco al Cuerpo Diplomático sobre la necesidad de regular las relaciones entre los pueblos sobre la base de la ley, la justicia, los tratados y no por la fuerza, la arrogancia o la violencia, los obispos esperan que las próximas elecciones "se celebren en condiciones de estado de derecho" e invitan a todos los guatemaltecos "a informarse adecuadamente, a pensar sin ser manipulados y a adoptar criterios para discernir la propaganda y la información difundidas por las redes sociales y otros medios de comunicación". Por ello, exhortaron a hacer todo lo posible para que las próximas elecciones "sean oportunidades para encontrar soluciones" y no se vean empañadas por intereses contrarios al bien común, originados en la corrupción o en la financiación ilegal. "Hacemos un llamado al pueblo para que no se deje robar de la oportunidad de elegir a sus representantes en conciencia y libertad", reiteraron con fuerza.

El mensaje concluyó pidiendo a Dios su bendición para que conceda a todos una auténtica conversión "hacia los valores fundamentales del Reino de Dios, el sentido del bien común, la vida de los más pobres, la paz y la reconciliación, tan necesarias en las horas inciertas que vive nuestra atribulada Guatemala".
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