Aliméntanos

Señor Jesucristo,

Tú eres el Pan de Vida
que sacia toda hambre del corazón humano.

Aliméntanos con tu Palabra y fortalécenos
por medio de la Sagrada Eucaristía, para que vivamos
como discípulos fieles en un mundo que anhela la verdad y la paz.

Que tu gracia transforme nuestros pensamientos, palabras y acciones,
para que los demás vean reflejada tu presencia en nuestra vida.

Condúcenos siempre hacia el banquete eterno
preparado para todos los que te aman.


Amén.