Amor Perfecto

Señor Jesús,
Tú concediste a san Maximiliano Kolbe
el extraordinario valor de entregar su vida por otro,
reflejando el amor perfecto que revelaste en la Cruz.

Enséñanos a poner las necesidades de los demás
por encima de nuestros propios deseos
y a elegir cada día la compasión antes que la comodidad.

Cuando se nos presenten oportunidades de servir en silencio
o de perdonar con generosidad,
concédenos un corazón dispuesto a imitar tu amor desinteresado.

Que nuestra vida se convierta en una gozosa ofrenda de amor
a tu servicio.


Amén.