Custodios de la Verdad

Señor Dios, Tú concediste a Tu Iglesia
a los grandes Doctores Basilio y Gregorio
para defender la divinidad de Cristo
con valentía e inteligencia.

Por su intercesión, concédenos
hambre de la Verdad y un espíritu de humildad.

Ayúdanos a servir a los pobres con el celo de Basilio
y a hablar de Tu belleza con la elocuencia de Gregorio.

Que nuestras vidas sean un testimonio vivo
de la Ortodoxia que profesamos.


Amén.