Purifica Nuestro Corazón

Padre misericordioso,
por el ministerio de san Juan Eudes,
inspiraste la devoción al Sagrado Corazón de Jesús
y al Inmaculado Corazón de María.

Atráenos cada vez más hacia esas fuentes de amor perfecto y misericordia.

Purifica nuestro corazón de todo resentimiento, temor y egoísmo,
y reemplázalos por bondad, paciencia y una fe perseverante.

Que nuestro amor por Ti crezca por medio de la oración y los sacramentos,
para que nuestra vida refleje la ternura de Cristo
a todas las personas que encontremos.


Amén.